Nuestro proceso incluye el corte inicial del tocón lo más bajo posible al suelo,
seguido del molido sistemático hasta dejarlo 3 pulgadas por debajo del nivel de
la superficie. Esto no solo elimina completamente el obstáculo visual, sino que
también previene problemas futuros como atracción de plagas (termitas y
hormigas), crecimiento continuo de raíces que pueden dañar estructuras
cercanas, y peligros de tropiezos. El área queda completamente limpia y lista
para nuevos proyectos paisajísticos. Todo el proceso toma entre 60-90
minutos dependiendo del tamaño y especie del árbol.